
Se baten las claras a punto de nieve y, enseguida, se bate la nata con 3 cucharadas soperas de azúcar..
Se mezclan, delicadamente, las claras y la nata batida hasta obtenerse una mezcla homogénea.
Se colocan 4 galletas previamente molidas en cada uno de los cuencos de postre y se echa la crema por encima. Se introduce en el frigorífico para espesar.
Se prepara entonces la salsa de yemas, colocando el agua con el azúcar y las yemas en un recipiente. Se lleva al fuego, mezclando siempre, hasta espesar. Cuando comienza a espesar se retira inmediatamente del fuego y se continua revolviendo para que no haga grumos. Déjese enfriar.
En cada cuenco, se echa la salsa por encima de la crema y se vuelve a colocar en el frigorífico.

Se cuece la lata de leche condensada, sin abrir. Puede ser cocida de dos formas: En olla a presión durante 45 minutos o en olla normal durante 2 horas. Después de dejar enfriar completamente la lata mezcle en un recipiente la leche condensada con las yemas, cuidadosamente y una a una. Bata las claras a punto de nieve y mézclelas con el restante preparado, envolviéndolas también poco a poco. Llevar al frigorífico. Espolvoree por encima con galleta María rallada (también puede ser con almendra o cacahuete rallado).
Sugerencia: Si quiere evitar cocer la lata de leche condensada puede comprar una lata de dulce de leche (que no deja de ser leche condensada cocida).

Cocer los huevos durante 10-12 minutos. Sacarlos, sumergirlos en agua fría, pelarlos y partirlos en gajos.
Cocer el arroz en agua hirviendo con un poco de sal durante 15 minutos, pasarlo a un colador, enjuagarlo rápidamente bajo el grifo del agua fría, escurrirlo bien y pasarlo a un recipiente grande.
Pelar los tomates y cortarlos en dados pequeños. Pelar y picar la cebolla.
Mezclar el arroz con el atún y el comino molido y moldearlo colocándolo en el centro del plato.
Poner alrededor los tomates, guisantes, cebolla, aceitunas y los gajos de huevo cocido.
Batir el zumo de limón con el aceite, sal y pimienta, aderezar la ensalada y servir

Picar finas las aceitunas.
Cocer los huevos 10-12 minutos.
Sumergirlos en agua fría, pelarlos y partirlos por la mitad a lo largo.
Sacar las yemas de los huevos cocidos reservando una parte para decorar y mezclar las restantes con el queso, el requesón y el aceite.
Añadir las aceitunas picadas y rellenar los huevos con esta mezcla.
Colocar las hojas de lechuga en los platos y apoyar en ellas los huevos con el relleno hacia arriba.
Adornar por encima con la yema cocida picada y acompañar con salsa mayonesa.

Pelar y picar finos la cebolla y el tomate. Pelar las patatas y cortarlas en dados pequeños.
Quitar la piel al chorizo. Trocear pequeño el jamón. Calentar aceite abundante en una sartén y freír las patatas. Sacarlas y escurrirlas. Quitar casi todo el aceite, dejando sólo 4 cucharadas.
Rehogar ligeramente el jamón y el chorizo, sacarlos y reservarlos. En ese aceite, rehogar la cebolla hasta que empiece a dorarse y agregar luego el tomate, dejándolo freír a fuego lento y poniéndole un poco de sal al final.
Encender el horno a temperatura media-alta (180ºC).
En cazuelitas individuales de barro poner dos huevos en cada una, un poco de sal y repartir las patatas fritas, el jamón, el chorizo, los guisantes y la salsa de tomate. Meter en el horno hasta que se cuajen las claras, teniendo cuidado para que las yemas no queden duras. Servir de inmediato

Poner en un cazo un poco de agua, sal y unas gotas de aceite y una vez esté el agua hirviendo añadir los manojos de espárragos silvestres, cocer unos 12 minutos. Reservar.
En un souté se pone el aceite restante y se deja calentar.
Añadir los boletus troceados, el bacon y los espárragos troceados. Se rehoga todo, y se añaden los huevos batidos, dejando que se cuajen. Reservarlo.
En una sartén salteamos unos dados de foie con un poco de sal.
Aparte freímos un huevo y le damos forma con un molde redondo en el mismo aceite, freímos unas tiras de puerro y lo dejamos escurrir en un papel absorbente.
Con la ayuda de un aro montamos el revuelto, al lado ponemos el huevo modelado y encima del revuelto ponemos el foie y el puerro frito.

Poner en un cazo con agua, un poco de aceite y sal y cocer los tallarines unos 12 minutos hasta que estén al dente.
Retirar del fuego, enfriar con agua y añadir una gota de aceite para que no se peguen.
Rehogar en una sartén la carne.
Cuando esté dorada agregar cebolla, tomate, orégano y sazonar, dejándolo cocer 10 minutos.
Para la salsa velouté:
Derretir la mantequilla y añadir la harina.
Cuando esté dorada, agregar el caldo de ave (previamente calentado). Dejar hervir durante 12 minutos.
Agregar las yemas de huevo para abrillantar la salsa y dar sabor.
Colocar en un plato hondo la carne rehogada.
Encima los tallarines, las lonchas de queso y salsear con la velouté de huevo.

Poner en un perol la carne, los ajitos y el perejil bien picado, añadir pan mojado en leche y sazonar con nuez moscada, pimienta blanca y sal.
Agregar los huevos cocidos (picados).
En una bandeja de hornear se prepara el pastel dándole la forma que queramos.
Por encima se pinta de huevo y se espolvorea con pan rallado.
Se le añade un poco de agua para que la carne no se quede pegada en la bandeja.
Tener en el horno una hora y media a 180ºC.
En un souté derretir la mantequilla y añadir la harina.
Cuando esté dorada, incorporar la leche templada poco a poco.
Sazonar y reservar para su posterior empleo.
Retirar el pastel del horno, cortar en raciones y tumbar en el plato.
Rociar los trozos de pastel con la bechamel y colocar un trocito de pimiento rojo encima.
Espolvorear con perejil. Se puede acompañar de puré de patata.